El sistema internacional de vigilancia satelital de gases de efecto invernadero ha permitido detectar y corregir más de 1,200 emisiones fugaces de metano en gasoductos, vertederos e instalaciones industriales durante sus primeros seis meses de operación continua.
Con una resolución espacial de apenas 30 metros, los espectrómetros orbitales identifican la pluma de gas, calculan su caudal por hora y emiten una notificación técnica inmediata para su reparación.