Investigadores en física óptica han conseguido acoplar un peine de frecuencias láser ultravioleta de vacío con la transición nuclear del isótopo torio-229 alojado en un cristal transparente de fluoruro de calcio, construyendo el primer prototipo funcional de reloj nuclear de estado sólido.
A diferencia de los relojes atómicos convencionales, que miden saltos electrónicos en la corteza del átomo y son sensibles a perturbaciones electromagnéticas externas, el núcleo de torio está blindado naturalmente por sus propias capas electrónicas, alcanzando una estabilidad sin precedentes.
Geodesia relativista y navegación autónoma
Con una desviación estimada en menos de un segundo cada 300,000 millones de años, esta tecnología permitirá detectar cambios de altitud de apenas un milímetro en la corteza terrestre a partir de la dilatación gravitatoria del tiempo predicha por la relatividad general.