La red mundial de interferómetros láser de ondas gravitacionales ha captado una señal de alta frecuencia producida por la colisión en espiral de dos estrellas de neutrones ultradensas a 480 millones de años luz de distancia.
Apenas cuatro segundos después de la alerta gravitacional, telescopios ópticos y de rayos X apuntaron hacia la región de origen y registraron la evolución de la kilonova resultante, confirmando la síntesis cósmica de metales pesados en tiempo real.