Los resultados multicéntricos del mayor ensayo clínico de fase III sobre inmunoterapia personalizada han demostrado que combinar anticuerpos monoclonales con un preparado de ARN mensajero diseñado específicamente para los neoantígenos de cada paciente reduce en casi la mitad la tasa de recurrencia a los tres años de seguimiento.
Mediante algoritmos bioinformáticos que analizan la biopsia tumoral en 48 horas, los laboratorios clínicos sintetizan una instrucción molecular a medida que enseña a los linfocitos T a reconocer y destruir únicamente las células malignas residuales.