ASTRONOMÍA Y COSMOS — Una red internacional integrada por doce grandes observatorios terrestres y telescopios orbitales ha iniciado una campaña de observación sincronizada del espacio profundo tras captar emisiones coherentes procedentes de una región de formación galáctica temprana.
Utilizando técnicas de interferometría de muy larga base (VLBI) y espectrografía infrarroja de alta resolución, los equipos científicos están cartografiando la distribución de gas frío y campos magnéticos en torno a los primeros núcleos galácticos activos del universo.
Tecnología óptica adaptativa de nueva generación
Gracias a espejos deformables controlados por láseres guía que corrigen la turbulencia atmosférica más de mil veces por segundo, los observatorios terrestres participantes han alcanzado una nitidez angular comparable a la de los instrumentos situados en el espacio exterior.
«La coordinación simultánea entre hemisferios nos permite observar fenómenos astrofísicos transitorios sin interrupción durante las 24 horas del día.»
Los datos recopilados serán publicados en un catálogo abierto para la comunidad astronómica internacional, facilitando el estudio de exoplanetas rocosos y cuásares primordiales.